Después de un tiempo… un mes… volvemos por aquí. Y no, no estaba perdida. Estaba desconectada, que no es lo mismo. A veces hay que desenchufarse como quien apaga el router cuando todo va lento y la vida empieza a cargar en bucle. Enero ya os lo dije: no es un buen mes . Para mí no es el comienzo del año. Es ese pasillo largo y frío que no puedes saltarte, pero tampoco disfrutar demasiado. Un mes de trámite. El verdadero comienzo para mí ya sabéis cuál es. 😉 (pincha aquí si quieres saberlo, jejeje). Enero es… enero. Un “ya veremos qué pasa…
El fin del fin. Y el fin del principio. Por fin han acabado las Navidades. POR FIN .😅 Y no, no hablo de las vacaciones —quien ha tenido días libres sabe que de eso nunca se cansa—. Hablo de comer y beber sin hambre, sin sed y ya sin ningún sentido vital. Porque esto no empieza el 24 de diciembre. Esto empieza en noviembre, cuando alguien decide que una comida de empresa es “necesaria”. Luego vienen las de amigos, las de “hace tiempo que no nos vemos”, y cuando quieres darte cuenta ya estás enlazando con Nochebuena, Navidad… hasta llegar a…
A ver… ¿qué me decís de estas escapadas de un día y medio? Os adelanto algo: merecen la pena, y mucho . Más que un descuento del Black Friday y más que ese “me gusta” inesperado de tu crush. Os cuento mi última. Y cuando digo escapada es literal: nivel low cost , pero con alma. Arranca la odisea Meses atrás abriste Skyscanner con la filosofía de “donde sea, pero barato” . Ese momento iluminado en el que te da igual el destino: lo bonito es que tú estés allí , no que Instagram te muestre fotos del lugar. Llegó el viernes. Son las 13:00h. B…
Ya sí que sí. Se acabó el disimulo. Entre encendidos de luces —que por cierto, el alcalde de Vigo este año se ha retrasado—, árboles que ya llevan dos semanas de servicio activo y gente que va por la calle con brillo en los ojos y ojeras de solo pensar en el mes que les espera… podemos declararlo oficialmente: es Navidad . ✨ Y sobre la decoración, que cada uno decore cuando le salga del pandero. Que para eso uno se pega el palizón de montar árbol, bolas, nacimiento y luces que se enredan como si tuvieran personalidad propia. ¿Tres semanas de …
El otro día fui a un concierto. Lo digo así, como si me hubiera apetecido salir a merendar y punto. ¡Ojalá! Para comer puedes reservar el mismo día, pero para un concierto tienes que comprar la entrada con años de antelación, como si estuvieras organizando tu boda con el mismo cantante. Es de locos, ¿verdad? Por el lado bueno, tienes tiempo de sobra para organizarlo todo. Por el malo, en un año pueden pasar tantas cosas que igual, cuando llega el día, ya ni te gusta el artista. Pero ahí estás tú, cumpliendo con tu yo del pasado. Es lo q…